La utilización de las velas para la iluminación, aunque pudiera parecer lo contrario, se produjo relativamente tarde. La primera vez que se habla de su uso en época romana data del siglo I d. C.
En un principio, se consideraba obras de arte. Las primeras velas estaban hechas de sebo, un elemento incoloro e insípido extraído de grasa animal o vegetal, pudiendo llegar a ser, aunque parezca sorprendente, un elemento comestible. En la expediciones romanas, muchos soldados, acosados por el hambre, hacían uso de sus velas como alimento ...